martes, 20 de noviembre de 2007

La miopía competitiva de McLaren

Le agradezco a mi amigo Juan Manuel Santiago, jefe de Departamento de DaimlerChrysler España que me haya enviado este artículo para añadir a mi blog. Está publicado en Cinco Días por Pedro Parada, profesor de ESADE.

Puedes leerlo PINCHANDO AQUI

1 comentario:

Anónimo dijo...

Me gusta mucho el artículo, siempre he pensado que de la F1 se pueden extraer muchos “casos” de estudio, estoy más o menos de acuerdo en el análisis como tal, pero con algunos matices

Los objetivos:

Dice: “Los objetivos son claros y comunes para todos, ganar los campeonatos de pilotos y de constructores”

¿Seguro? Yo creo que no, los objetivos están posiblemente antes, en los patrocinadores. Da la impresión de que es lo mismo pero hay matices, un ejemplo podría ser el fichar como piloto oficial a un novato como Hamilton, que a posteriori ha resultado mejor de lo que se creía pero en principio no se sabía. Podría haber fichado a Pedro, pero era español, los nuevos patrocinadores españoles ya estaban contentos con Alonso y en el caso de Santander incluso prefería un Inglés (por la compra de Abbey).

Ahora no sería difícil adivinar que sin tanta lucha interna es más que posible que McLaren hoy sería campeón de constructores y pilotos, pero primó como objetivos tener contento a los patrones.

La competencia interna:

El artículo da a entender que en 1988 estuvo muy bien porque vino acompañado de grandes triunfos.

¿Seguro? ¿A qué plazo?

La maniobra supuso en un periodo muy corto de tiempo que los dos mejores pilotos se fueran de la escudería echando chispas sobre deslealtad, juego sucio… (con lo poco que le gusta eso a los patrocinadores); perder a su mejor patrocinador durante siglos que se fue al principal rival (Ferrari Marlboro); su constructor de motores (Honda) salió de allí despavorido en cuanto pudo y la evolución técnica del equipo se fue al traste: pasaron de ganarlo todo hasta el 91 a no volver a ganar nada hasta el 98 y encima les cogieron el relevo sus principales rivales (Williams y Ferrari)

Es muy posible que cierta* competitividad interna sea buena, no lo discuto, pero las formas importan. Ron Dennis no jugó limpio entonces y no lo ha hecho ahora: Se contaba que favorecía a Senna que era el favorito de Honda o a Prost indistintamente según sus intereses, con lo que la imagen queda dañada y se convierte en un “el fin (ganar) justifica los medios” y eso además de gustar poco a los patrocinadores no es la mejor manera de dar ejemplo para motivar a tu gente (trasmite la idea de que el triunfo se otorga en función de criterios caprichosos y no en función de trabajo, talento, constancia…).

De alguna manera el artículo viene a decir que el estilo de Dennis era bueno en el 88 pero con los cambios su sistema ha dejado de ser efectivo y yo creo que era malo entonces y lo es ahora por no tener miras más allá de una o dos temporadas. Mi teoría vendría a decir que es un estupendo director (increíblemente bueno), pero un pésimo consejero delegado.

*En ese contexto, la competitividad interna puede, fácilmente hacerte perder la perspectiva de contra quién compites realmente como le ocurrió a Dennis tras lo de China cuando dijo aquello tan famoso de: "We weren't racing Kimi, we were basically racing Fernando," http://www.autosport.com/news/report.php/id/63139

No os entretengo más
Un abrazo

Pablo