martes, 13 de noviembre de 2007

CYA (cover your ass)


El otro día un amigo que lleva años dedicado a la consultoría financiera, Manolo Aguilera, (Solventis) me relató algo en parte divertido y en parte serio. Se trata de lo que utilizaban en su anterior empresa en USA para cubrirse de responsabilidades. Creo que esta mentalidad está presente en muchas empresas y puede generar actitudes defensivas que lleven a muchos a convertirse en verdaderos burrócratas (la doble rr es intencionada). Por otra parte Andrés Pérez me informa que en wikipedia el tema está recogido, puedes verlo pinchando aquí
Le pedí a Manuel que lo redactara para mi blog y os lo ofrezco a continuación:
Dice Manuel Aguilera:

Corría el año 2000 de nuestra era, cuando me encontraba en un lugar de los EEUU integrándome en un equipo de trabajo con otros auditores que ya llevaban varios meses torturando números y procedimientos, intentando llegar a la conclusión esperada pero necesaria de soportar de “Opinión sin Salvedades” o como se dice en el mundillo, una “Opinión Limpia” para unas cuentas.
El cliente tenía su complejidad, se trataba de sacar unos 400 informes de otras tantas filiales que luego debían ser consolidadas, las cuentas de estas filiales se habían repartido entre controllers de la compañía, a razón de unas 15 ó 20 por cabeza resultando en unos 20 responsables a los que debíamos ir preguntando por desviaciones, soportes, etc. El caos estaba casi asegurado en el momento en que se nos iban dando respuestas que en un primer nivel o segundo de revisión no se consideraban adecuadas y se tenía que volver a remitir la pregunta, en algunos casos semanas después de haber recibido la primera contestación por parte del controller asignado. Como podéis imaginar, la frustración de ver los informes escaleras abajo y arriba con preguntas, aclaraciones a las respuestas, nuevas preguntas generadas por las respuestas, era enorme, sin contar la carga de trabajo que esto suponía para todos. En esos momentos de tensión y como suele ser habitual, se empezaban a echar las culpas unos a otros, la frase del día era, “ya te expliqué lo que me preguntas hoy otra vez”. Como herramienta defensiva, los auditores manteníamos un sistema, objeto de este artículo, llamado el “CYA” o “Cover your ass”. El sistema consistía en mantener una caja con todos aquellos documentos que el cliente había proporcionado y que una vez traspasados a papeles de trabajo ya no tenía sentido conservar, sin embargo, en estas situaciones fue un sistema que funcionó a la perfección. El “CYA” box o “Cover your ass” (traducción literal, sin ánimo de ofender “Cúbrete el culo”) era esa caja donde, ante dudas o necesidad de soportar lo afirmado por alguien se rebuscaba el documento escrito que clarificaba la situación.
Aunque de manera más o menos consciente, todos estamos usando un CYA, hoy en formato electrónico dentro de nuestra bandeja de entrada del outlook, correos que no nos decidimos a destruir y que nos llenan de satisfacción cuando alguien pone en duda instrucciones emitidas, que rápidamente son anexadas como respuesta a la situación en conflicto.
Como en muchas otras ocasiones, nuestros amigos los americanos asignaron un nombre a un sistema que todos usamos y que me hizo gracia el encontrarlo en un lugar de los EEUU allá por el año 2000 de nuestra era.
Fdo. Manuel Aguilera
PD. No es necesario guardar este artículo en vuestra CYA box.